¡Emprender o no emprender… ese es el dilema!

¿Que lleva a una persona a emprender? Esta es una pregunta que muchos creen saber la respuesta y dirán; “tiene una buena idea de negocio” o “es porque se ha quedado sin trabajo” o “busca libertad financiera”. Lo cierto es, que en el fondo, las razones que motivan un emprendimiento podrán o no ser estas. A continuación, hare un análisis de por qué emprender un negocio, y cuales son las verdaderas oportunidades de que un emprendimiento trascienda en el tiempo.

Tener una buena idea de negocio muchas veces puede ser de interpretación ambigua, ya que, ¿la idea es buena para quién?, es este el punto de partida al momento de realmente definir si la idea que te motiva es realmente buena.

Para esto primero se debe responder las siguientes preguntas: ¿Quién será mi cliente?, ¿Qué necesidad estoy solventando?, ¿Qué me hace diferente a lo que existe en el mercado?. Una vez se tenga clara la respuesta a estas preguntas, el siguiente paso sería salir y corroborar que lo que yo pienso es lo mismo que las personas dicen de mi idea de negocio. Muchas veces es en este punto donde el camino del emprendedor comienza o finaliza. Es verdad que hay muchos casos de éxito que la visión del emprendedor no se alinea con la visión del ojo común, ya que puede ser que el emprendedor se haya adelantado en el tiempo o que simplemente el grupo objetivo elegido no es el adecuado para dar un veredicto acertado.

Un ejemplo de esto es la revolución del internet, con el boom de las “puntocom”. Ciertos visionarios fueron los que trascendieron en el tiempo, con sus ideas anticipadas a la actualidad de ese tiempo, pero muchos fueron quebrando en el camino ya que por el simple hecho de que sea algo ligado al internet, no necesariamente era una buena idea. Causando que mucha gente pierda dinero, ya que el emprendedor buscaba financiamiento basado en una proyección de negocio que eventualmente no se llegó a dar.

Algo muy parecido esta pasando con el boom de las Criptomonedas y el Blockchain, un visionario creo la primera criptomoneda llamada Bitcoin. La principal motivación fue la de descentralizar el uso del dinero, algo que actualmente la gente busca con el fin de quitar el control económico a los grandes bancos y gestores de inversión, los cuales muchas veces de forma inescrupulosa han perdido el dinero de la gente, sin que ellos puedan hacer nada al respecto, tal como fue el caso de 2008 con Lehman Brothers. El Bitcoin estuvo acompañado por una tecnología llamada Blockchain, misma que a través de una cadena de bloques transfiere la información a diferentes servidores haciéndola que sea invulnerable y a su vez pública. Estas dos tecnologías desataron el boom y empezaron a aparecer innumerables criptomonedas (actualmente existen cerca de 1800), pero lamentablemente no todas podrán trascender en el tiempo ya que su idea innovadora, posiblemente es producto de la euforia del momento.

Lo que quiero decir con todo esto es que una idea innovadora no siempre se la obtiene a la primera, posiblemente tendrán que pasar algunas de ellas para realmente se cree una oportunidad de  negocio que se transforme en un proyecto exitoso. A su vez, el apalancarse de un negocio existente y apostarle a éste puede ser la forma menos riesgosa de alcanzar el éxito, pero para esto hay dos formas de realizarlo; la primera como inversor para que este negocio existente crezca, y la segunda tomando como punto de partida con el fin de potenciar éste tipo de negocio dándole tu toque personal de innovación, recalco que debes darle valor y no simplemente copiar.

El emprender por necesidad o falta de trabajo, es otra alternativa y muchas veces la gente dice que las mejores ideas nacen de la necesidad, y puede que esto sea verdad, pero la gran mayoría de emprendimientos que nacen de una necesidad latente de sobrevivir, es simplemente eso sobrevivir. No se crea nada nuevo, no se innova, no se toma riesgos, ya que en la vida real probar algo y tomar el riesgo se puede transformar en comer o no comer. Es por esto, que pienso que el emprender por necesidad es simplemente apostarle a algo medianamente seguro, que puede o no generar un ingreso para sobrevivir.

Un ejemplo muy común de emprender para sobrevivir es dedicarse a la comercialización de alimentos, como puede ser los muy conocidos lugares de almuerzos o cualquier tipo de comida rápida. Estos negocios simplemente están supliendo una necesidad inmediata de su posible cliente. Con esto no quiero decir que el emprender en un tipo de negocios como este no se pueda convertir en un negocio exitoso o rentable, pero debo mencionar que según el INEC existe una tasa de empleo bruto del 65,1%, y a su vez de desempleo del 34.9% de la población económicamente activa, y si este porcentaje emprende  negocios del ejemplo de la comida, lo que pasará es que exista sobreoferta y no las suficientes bocas para demandar toda esa comida. Esto generará que el emprendedor no solo no pueda cumplir con su objetivo de sobrevivencia, sino que posiblemente sume una deuda adicional.

Si bien es cierto que, la necesidad hace que te vuelvas más recursivo y explotes al máximo tus recursos limitados, pero antes de emprender es necesario tener respuestas positivas a las siguientes preguntas: ¿Quién será mi cliente?, ¿Qué necesidad estoy solventando?, ¿Qué me hace diferente a lo que existe en el mercado?, caso contrario es preferible tomarse un tiempo y replantear el emprendimiento. En el ínterin como alternativa de sobrevivencia existen muchos trabajos bajo el concepto de comisión, en donde dispondrás de tu tiempo, y realmente la inversión que tienes que hacer es contar con un círculo de amigos o conocidos de dónde empezar a  vender o comercializar los productos o servicios bajo el concepto de comisión.

El desempleo siempre va a existir, pero depende siempre de cada persona buscar la forma de subsistir, ya que el dinero siempre estará ahí, solo hay que entender la forma de llegar a él.

El emprender buscando la libertad financiera, es algo que, siempre recomiendo. Que mejor que trabajar para sí mismo. Que todos los esfuerzos que se haga sean para el bien propio y no del dueño o el accionista. Pero antes de dar ese gran salto a la libertad financiera tienes que hacerte las siguientes preguntas: ¿Tengo un producto o servicio que ofrecer?, ¿Tengo la capacidad económica para emprender?, ¿Tengo la capacidad emocional para emprender?, ¿Tengo el conocimiento necesario para emprender?, ¿Tengo la capacidad económica para solventarme, hasta que mi emprendimiento empiece a generar utilidades?, si las respuestas para estas preguntas son afirmativas, estás listo para dar este gran salto.

Eso si hay ciertos puntos que se debe tomar en cuenta al momento de emprender en busca de la libertad financiera, muchas veces son personas que están cansadas de su trabajo, de recibir órdenes, de cumplir un horario, de acatar reglas, etc. Esta gente se encuentra frustrada por su lugar de trabajo, y no necesariamente es señal de estar listo para emprender. En ese caso, es preferible replantearse objetivos y buscar una alternativa de empleo, donde sientas la tranquilidad que te permita ahí si pensar en emprender algo a futuro.

Otro punto importante es que muchas veces el trabajar para alguien te permite abrir la mente para emprender algo nuevo, pero esto solo se obtiene con la experiencia y los años que has invertido trabajando para alguien. Hay ejemplos de éxito de este tipo, por ejemplo: Marc Benioff, creador de la herramienta “Salesforce”. Comenzó haciendo prácticas de programación para Steve Jobs, a sus 26 años llegó a ser vicepresidente de  Oracle, finalmente decidió la creación de su propia herramienta, misma que actualmente es líder en el mercado revolucionando la forma de administrar los datos. Esto posiblemente no lo hubiera visualizado si no tuviera la experiencia de sus trabajos anteriores.

Otro ejemplo es Howard Schultz, el emprendedor que expandió la marca “Stabucks” al mundo entero  Él era una persona proveniente de una familia de clase baja, cuando fue joven trabajo para una pequeña empresa de café, donde realmente se enamoro del café, pero cuando propuso a los dueños el vender expreso italiano, ellos se negaron lo que hizo que adquiera su propia cafetería, la cual transformó en cadena llamada Gionarle. Al poco tiempo adquirió Starbucks, llevándola a lo que es actualmente.

Como ven siempre es importante encontrar el momento apropiado para dar el gran salto a la libertad financiera que te puede dar el emprender.

El ser emprendedor no es una decisión sencilla de tomar, pero si estas dispuesto a tomarla piensa que hay algunos puntos  a considerar, y que en un océano azul, siempre la innovación marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Posdata crea para los Centennialls ya que los Millennials están pasando de moda.

Andrés Torres Iglesias